El Estudio sobre Comercio Electrónico B2C, realizado por el ONTSI (Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones), revela datos fascinantes sobre el comportamiento del consumidor digital. El principal hallazgo es el crecimiento imparable del sector, alcanzando un volumen de 10.917 millones de euros, lo que representa un aumento del 19,8% respecto al año anterior.
Crecimiento del número de compradores online
Este incremento en el comercio electrónico B2C en España se debe fundamentalmente al aumento de la base de usuarios. El número de compradores ha pasado de 11 a 13,2 millones, creciendo un 20,2%.
Aunque el gasto medio por internauta y la frecuencia de compra han experimentado una ligera caída, el volumen total sigue al alza gracias a la incorporación de nuevos perfiles:
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Nuevos usuarios: Se suman consumidores de edades adultas.
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Hábitats: Crece el uso en entornos rurales o reducidos.
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Lugar de compra: El hogar sigue siendo el sitio favorito (9 de cada 10), seguido por la oficina.
Preferencias y métodos de pago en el e-commerce
La confianza es un pilar básico en las transacciones digitales. Según el estudio del ONTSI, la búsqueda de información a través del móvil ya es el método principal de consulta.
En cuanto a la operativa de pago, la tarjeta de crédito o débito sigue siendo la reina absoluta con un 66,2% de preferencia. Además, el 43,7% de los compradores españoles valora positivamente que la tienda online cuente con un sello de calidad o código de confianza.
Motivaciones y barreras de los consumidores
Para entender el éxito del comercio electrónico B2C en España, debemos analizar qué impulsa y qué frena a los usuarios:
| Motivaciones principales | Barreras de entrada (No compradores) |
| Precio competitivo (65,2%) | Miedo a facilitar datos financieros (54,4%) |
| Comodidad (58,6%) | Uso de datos personales (53,1%) |
| Ahorro de tiempo (39,3%) | Calidad del producto vs. Expectativa (53,2%) |
Conclusión sobre la satisfacción del cliente
A pesar de las barreras, la satisfacción es alta. Tres de cada cuatro compradores recurrentes mantienen su hábito de compra. La comodidad y el ahorro de costes siguen siendo los motores que posicionan al comercio electrónico como una pieza clave de la economía digital en España.



